Los tratamientos contra la infertilidad pueden afectar a la pareja

Las parejas que se someten a tratamientos contra la infertilidad vivencian diferentes emociones, todas difíciles de atravesar: culpa, dolor, frustración, angustia, depresión, desesperación, estos sentimientos influyen en la sexualidad de la pareja, y se manifiestan en una disminución de la satisfacción, el deseo y la autoestima.
Cuando una pareja quiere tener un hijo y ese hijo no llega, las relaciones íntimasse vuelven un terreno donde casi naturalmente se dirige la mirada del especialista que intentará ayudarlos a llegar al embarazo.

El ritmo de los encuentros sexuales a menudo queda supeditado a la marcha del tratamiento, y al cabo de algún tiempo sin resultados, aparece el conflicto de la mitad del ciclo, aún en los días fértiles, la pareja no tiene ganas de hacer el amor.
Para evitar este tipo de problemas es muy importante que durante el inicio del tratamiento exista un abordaje multidisciplinario del problema y se aborde el tema de la sexualidad, además de preparar a la pareja para enfrentar el estrés de un tratamiento que no es fácil, hay que evitar que la búsqueda del embarazo invada todas las áreas de la vida.
La mujer que recibe un diagnóstico de infertilidad atraviesa un duelo; el hombre que se siente responsable del problema no solo experimenta frustración sino distanciamiento del sexo, los hombres perciben cuestionada su virilidad, lo que puede causar trastornos entre los que se cuentan la eyaculación precoz y la disfunción eréctil.
Pero pese a las dificultades de pareja que surgen durante estos tratamientos, estas no llevan a separaciones o divorcios, al contrario, suelen fortalecer la relación.
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