La siesta y su importancia (II)

Como mencioné anteriormente cuando tu bebé tiene de 3 a 4 meses puedes comenzar a establecer horarios para las siestas.
Para establecer estos horarios debemos estar atentas a algunas señales que nos dará el bebé como por ejemplo cuando comienza a rascarse los ojos o se queda dormido en el auto.
Controlar sus signos por una semana o dos te permitirá predecir las siestas, de esta forma los podermos preparar, darle de comer y cambiarlo, para luego mecerlo o dejarlo tranquilo para que se duerma.
Intenta hacerlo dormir siempre a la misma horas, de esta forma no tendrá problemas en conciliar el sueño, evita las actividades que puedan afectar su descanso y los fines de semana no alteres su horario de siesta.
Planificar los horarios de toda la familia e incluso del vecindario en base a la siesta de tu hijo es imposible. De vez en cuando las siestas se verán interrumpidas o atrasadas, si bien no es un problema, tener las siestas planificadas en determinadas horas permitirá que sea más fácil volver a ellas.
Al igual que en la noche, tener un ritual previo al sueño ayudará a que tu pequeño concilie el sueño con mayor facilidad. Este ritual no tiene porque ser tan elaborado como el de la noche, una historia, una canción o mecerlo un poco bastará.
