Etapas del parto
Ningún parto es igual al otro. Cualquier mamá que haya tenido más de un hijo lo puede asegurar. Nos sentimos distintas, los síntomas varían en intensidad y en orden. Lo que sí es igual en todas las mujeres es una sucesión de procesos que llamamos etapas del parto. Veamos cuáles son:
Primera etapa
La fase temprana de la primera etapa comienza con una nueva sensación: contracciones regulares y efectivas. ¿Qué quiere decir efectivas? A lo largo del embarazo tenemos contracciones todo el tiempo, sin dolor, pero estas contracciones que indican el inicio del parto comienzan efectivamente a borrar y dilatar el cuello del útero. El dolor que producen varía de mujer a mujer, algunas dilatan unos centímetros sin enterarse y otras sienten dolor sin que haya un centímetro de dilatación.
Al final de esta fase, habrás dilatado unos cuatro centímetros.
Cuando la situación empieza a hacerse más rápida, con contracciones más frecuentes, largas e intensas, entramos en la fase activa. El cuello del útero también se apura, llegando a los 8 centímetros. Vendrán cada tres o cuatro minutos y durarán unos 60 segundos. Es hora de llamar al médico o a tu comadrona, según lo hayas dispuesto. Ya llega el momento de salir para la institución médica.
Al dilatar esos dos centímetros que faltaban para la dilatación completa, pasas por la fase de transición. Es intenso, algunas mujeres pueden temblar o tiritar. En este momento es que las primerizas piden para ir al baño. En realidad lo que sucede es que el bebé hace presión sobre el recto. Así que ¡no son ganas de ir al baño, es que está por nacer tu bebé!
Segunda etapa
Marcada por las ganas de pujar, verás que es una sensación incontrolable, sientes que debes pujar YA. Con cada contracción tu bebé irá descendiendo. Tu vagina se estirará y se verá la cabecita. Luego, con cada uno de tus esfuerzos, el bebé irá saliendo, despacito o más rápido, varía según la experiencia.
Recuerdo que mi primer hija salió en dos pujos, como un pescadito rápido y resbaladizo. Pero el segundo me dio más trabajo. Ahí le vemos las cejas, decía mi marido. ¡Ahora los ojitos! ¡Ya sale la nariz! En cada pujo, asomaba un poquitito y yo preguntaba ¿tengo que seguir pujando?. Ya ven que varía, porque generalmente son los primeros que dan más trabajo.
Tercera etapa
Un descanso para que tomes a tu bebé en tus brazos y volverán algunas contracciones con el fin de eliminar la placenta. Pujarás un poco más, rápido y sin dolor y ¡listo! A disfrutar de tu bebé.
Fíjate en esta hermosa animación como van ocurriendo las etapas del parto.

